TOP TEN: LA VIRTUD DE DELEGAR

 

El directivo no se atreve a delegar prácticamente en ningún caso.

Delega parcialmente y con cierta dificultad, lo que produce recarga en su propia tarea.

Delega todo lo que es posible y razonable.

Además de delegar, enseña y prepara a los equipos en los nuevos cometidos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s