TOP TEN COMERCIAL: NO SE COMPRAN PRODUCTOS, SE COMPRAN IDENTIDADES

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El producto debe entenderse como un medio, no como un fin.

Una persona gruesa no esta comprando productos dietéticos, ni siquiera está comprando adelgazar. Está comprando su plaza de delgado.

Entre el producto y la identidad del cliente hay un camino que debe unirse. Este camino no es racional.

El producto, por bueno que sea, no necesariamente cumple el fin ambicionado por el cliente. Los artículos adelgazantes dependen de la fuerza de voluntad, por si solos no son suficientes.

El cliente no compra el producto porque objetivamente le resuelva sino porque, subjetivamente, lo ha unido en su cerebro con la consecución de un logro, con su felicidad.

Esa es la conexión que hay que establecer.

TOP TEN PRODUCTO: EL VALOR DEL PRODUCTO

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“Nunca se aprecia el valor del agua hasta que se seca el pozo”. Proverbio inglés

En el desierto el agua vale mucho más.

En temporada de sequía el agua vale mucho más.

Lejos del pozo el agua vale mucho más.

Por tanto, cuando disponga fácilmente de agua, examine en qué lugares, momentos y situaciones el mercado puede desear su agua.

TOP TEN ADMINISTRACIÓN DE EMPRESAS: SI SE INVOLUCRA HAGA UNA ONG

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No se involucre con:

El producto que no es rentable

El empleado que no rinde

El plan que no sirve

El producto con rendimiento decreciente

El nuevo producto fallido

El equipo que no funciona

Modifique la situación hasta que se resuelva el problema.

Hágalo pronto para que no aumente el daño.

Si se involucra y no actúa, pone en peligro la organización.

TOP TEN MARKETING: EN MARKETING SI EXISTE LA PENA DE MUERTE

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El ciclo de vida de un producto debe terminar naturalmente con su muerte.

Los de producción, los de marketing, los comerciales, la distribución y hasta los clientes, están encariñados con el producto y conspiran para mantenerlo vivo.

Mantener vivo un producto sin futuro, significa cargarlo a hombros.

Significa también dilapidar esfuerzos que podrían dedicarse a desarrollar nuevos productos con futuro.

Descatalogue los productos que han terminado su ciclo. No sufrague una residencia para productos de la tercera edad y ocúpese mejor de cuidar la guardería. Se juega el futuro de su empresa.